... Y SEGUIRE CANTANDO ¿Es voluntad fatal? No me lo explico: que no puedo dejarte aunque quisiera ¿Es un sino que quiero? No preguntes: que no quiero dejarte aunque pudiera. De alegría y dolor son mis poemas; de vibrante quietud forjan mi vida; voy llorando risueño tu recuerdo: ¡Quiero que vuelvas a ahondar mi herida! ¿Será recto el camino que me espera? ¿Te encontré en mi triste devaneo? Temiendo a la pasión la voy buscando, y no quiero encontrarte y lo deseo. Es un placer el renunciar a todo y que te hagas tan fina como el viento, el jirón de una nube en noche clara, que se funde en el ancho firmamento. Que te me hagas sutil como un suspiro, que no te sienta nadie, ni mi alma; que veles mi dulcísimo secreto: que seas como el sueño...