OMNIBUS 


Tú no sabes, y no lo sabrás nunca, 

qué vuelta das ahora,

y ni cuántas te quedan.

Mas sientes el gemir de las azudes 

o los dedos del viento vigorosos

en las cuerdas del aspa del molino,

y bis, bis y chac, chac... el polvo blanco 

de punta de simiente, y el polvillo

-apenas la ballica y la cizaña-

después: tortas de novias y buñuelos, 

peristaltis de tripas, y... ia la fosa!... 

Y un solo bronce para tres estatuas: 

Jehová, Cronos, Lavoisier y Milton.


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