Abraham Seguel Obreque nació en el año 1926 en Villarrica, sur de Chile. Casado con Hilda Vorpahl Sánchez. Hijo de Pedro Seguel González y Ana Obreque Vásquez, 3 hijos: Abraham Ramón, Luis Alberto y Rosa Estela.
Profesor del Liceo de hombres N 1 de Temuco
Profesor Colegio Alemán de Temuco
Profesor Ayudante Universidad de La Frontera
Académico Universidad Católica de Chile
Académico Universidad de Chile sede Arica
Académico Universidad de Tarapacá
Profesor de Castellano y Filosofía
A muy corta edad entró a estudiar al Seminario Conciliar San Fidel de San José de la Mariquina, en donde hizo 4 años en Seminario Menor y 5 años Seminario Mayor donde cursó los estudios de Filosofía, Teología y Lenguas Clásicas (con la idea de ser sacerdote) siendo un alumno avanzado en todas las áreas. Aprendió rápidamente Alemán, Latín y Griego para comunicarse con los sacerdotes capuchinos alemanes al que pertenecía el Seminario. En el mismo Seminario hace clases de Griego y Latín. Se traslada a Temuco a estudiar en la Universidad Católica, de la que mas tarde fue profesor. Gana concurso nacional para ocupar cargo de profesor titular -lenguas clásicas, Gramática Diacrónica, lingüística Románica, Latina y Española- donde se desempeña en el Departamento de Lenguas y Literatura de la Universidad de Chile, Sede Arica. Ha escrito en la Revista “Espiga”, de la Universidad Católica, Sede Temuco, así como en “Stylo”, Revista de la misma Sede. En 1952 obtuvo el Premio en el Concurso de Poesía “Cuarto Centenario de Villarrica”. Ha escrito innumerables artículos de periódicos, ensayos y poemarios, participante de la Sociedad Chilena de Estudios Clásicos. Autor de numerosos textos Traducciones de obras clásicas, Propedéuticas, Tratados, Gramáticas, etc. que se usan como material de estudios en Seminarios y Universidades.
Como datos curiosos: cuando tenía alrededor de 14 años, le recitó el Martín Fierro de José Hernandez completo (de memoria) a su padre. En el Seminario tocaba el armonio para acompañar la misa diaria que era en Latín. Casi todo lo que anota en su clásica agenda de bolsillo, lo hace en griego antiguo (encriptación perfecta). Y como él mismo dice: “Si tú, lector, me entiendes, conóceme:¡Soy más impresionable que un espejo, pero guardo la imagen de un amigo!”. Vale!
En el Seminario aprendió música, el violín y Beethoven lo ha acompañado toda su vida.

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