ANTE EL BUSTO DE DON ANDRES BELLO
Abraham Seguel Obreque
Oda y plegaria aquí el silencio altivo;
estrofa de oro la perpetua calma
del mirar de granito se alza tu alma
de inmenso Estagirita pensativo.
Ante tu genio siempre redivivo
la felíz juventud batirá palmas,
mientras la vida de la Alma Mater
va arrullando tu sueño de ocio divo.
Tu canción inmortal se va extendiendo.
Del Arauca a la noble Araucanía
nos va envolviendo con su voz sonora;
Y va el clarín del viento repitiendo
en eterna, sublime sinfonía;
"Vé a rezar, hija mía, ya es la hora".
De: Espadas al Viento
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